El minimalismo como estilo de vida

¡Hola caminantes! Hoy escribo este post en nuestra querida furgoneta (ahora es blanca y está muy chula) de camino a Sevilla para visitar a la familia y aprovechar la feria.

Pero vamos al lio, me gustaría compartir la evolución que he notado en mi vida al practicar el minimalismo desde hace ya un año y medio. Pero antes vamos por lo básico.

 

 

¿Qué es el minimalismo?

 

Es una filosofía para limitar las cosas materiales que tenemos y quedarnos solo con las cosas que realmente necesitamos. Ya que por defecto tendemos a almacenar.

 

¿Por qué deberías practicarlo?

 

Sentirás una liberación gradual que te hará estar más feliz y tranquilo. Las cosas que tenemos y el desorden nos pesan emocionalmente.

Al practicar el minimalismo e ir liberándonos de las cosas que no necesitamos, el orden de nuestra vida mejora y el peso de las cosas materiales disminuye gradualmente.

 

¿Cómo fue mi progreso del minimalismo?

 

Hoy día, llevo un año y medio practicando el minimalismo y mis cosas materiales se han reducido drásticamente. Pero antes vamos al inicio de todo.

Un buen día me encontré un post de Ángel Alegre hablando sobre el minimalismo que llamó mucho mi atención. Tras leerlo investigué más sobre el asunto y me gustó bastante, así que decidí probarlo.

 

1- El inicio

 

Empecé con cosas sencillas como reducir los adornos típicos de los muebles del salón, estatuillas, velas… En definitiva, las típicas cosas que todos tenemos y no hacen más que acumular polvo.

La sensación fue agradable y noté varias mejoras a nivel emocional, la casa estaba menos cargada y encima a la hora de limpiar todo era más fácil.

2- El trastero

 

El segundo paso fue ir al trastero/garaje y darme cuenta que tenía allí cosas que durante años lo único que hacían allí era ocupar sitio, acumular polvo y si tocaba mudanza hacerme trabajar mucho.

Así que arrasé con todo lo que no usaba desde hacía mucho tiempo, regalé las cosas a amigos, las doné a tiendas de segunda mano de protectoras de animales y otras las vendí.

La sensación de nuevo fue muy positiva, cuando tocaba subir al trastero, estaba despejado, ordenado y con los meses no sentí la necesidad de ninguna de las cosas que ya no tenía.

 

3- A por la cocina

 

El tercer paso: La cocina, tenía muchos platos, cubiertos, recipientes, sartenes, boles… Lo limité al espacio que tenía si viniesen invitados. Como había una mesa con cuatro sillas, deje cuatro tenedores, cucharas, platos, platos hondos. Con respecto a ollas, sartenes y boles. Me quedé 2-3 de cada uno los que estaban en mejor estado y los demás los volví a donar/regalar.

4- ¡La ropa!

 

Cuarto paso: ¡La ropa! Abrí mi armario, saqué todo y observé que de todo lo que tenía, gran parte de las cosas nunca las usaba o bien porque no me gustaba o porque estaban al fondo de la pila de camisetas y bueno había tantas…

Así que decidí quedarme con unas 10 camisetas, 5 suéter/abrigos, 7 pares de calzoncillos, 7 pares de calcetines y en resumen entre 3-10 unidades de cada cosa. ¿Sabes qué? No eché en falta nada con lo que tenía era suficiente. Ahora mantener el armario ordenado era más fácil y ya no tenía las bolas de ropa por dentro del armario.

 

5- El Apego emocional

 

Quinto paso: Las cosas con apego emocional, aquí debo reconocer que me costó meses liberarme de lo que tenía. Como un peluche de tu infancia, una colección de cartas de futbol de cuando era niño, un ajedrez del señor de los anillos que me regaló mi padre, la caja de fotos de toda la vida, recuerdos de vacaciones…

En este paso me di cuenta que todas las cosas que tenía en la caja emocional, nunca las usaba lo único que hacía con ella era transportarlas de mudanza en mudanza y almacenarlas por algún armario de la casa.

Así que cada cierto tiempo, sacaba una cosa de la caja y la donaba o regalaba, hasta que poco a poco en la caja solo quedaron las fotos, las pase a formato digital y la caja dejó de existir.

 

6- Continuar la mentalidad minimalista

 

En este paso estoy actualmente y simplemente es comprar con cabeza solo aquello que necesito y cada cierto tiempo revisar todas mis cosas y ver si he vuelto a acumular cosas que no necesito realmente.

 

 

4 consejos para empezar con el minimalismo que a mí me han funcionado

 

  1. Hazlo poco a poco sin prisa, si un día solo quitas un adorno o abres las cajas y no te atreves a tirar nada es normal y simplemente déjalo por ese día.
  2. Cada cierto tiempo toma consciencia de todo lo que tienes, revisa a consciencia tu cocina, cuarto, salón, trastero… Sácalo todo si es necesario y pregúntate si de verdad todo lo que ves lo necesitas
  3. Compra con consciencia: Antes de comprar cualquier cosa, párate a pensar si realmente lo necesitas y si le darás el uso que estás pensando.
  4. Limpieza semestral: Cada seis meses o el tiempo que consideres oportuno, mira a tu alrededor y comprueba qué cosas no has usado en los últimos meses y que simplemente las acumulas y libérate de ellas.

 

Ahora te toca a ti… ¿Conocías el minimalismo?, ¿Algún consejo?,¿Qué opinas del minimalismo?  ya sabes, si te ha gustado no olvides compartirlo.

Y recuerda… A veces menos, es más.

Jose Moreno
Jose Moreno
Motivado por la locura y social por naturaleza. Me apasionan los deportes ya que me hacen sentir libre. Retando a la ya famosa zona de confort.

1 Comment

  1. Toñi dice:

    Estoy en ello, lo de el garaje me va a costar muchisimooo, gracias por ser como eres Jotamor

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